Cosas que una FELIZ primeriza JAMAS quiere escuchar

| | 0 comentarios »

1.    No te pongas gorda ni descuides tu apariencia, porque tu marido te deja: Qué les hace pensar que la prioridad de una futura madre debe ser mantener al marido contento para que no le ponga los cuernos, o en el mejor de los casos, te deje. Es realmente triste escuchar esos consejos de mujeres que tienen matrimonios de, mínimo, 10 años de duración. Te hace preguntarte, ¿cómo han mantenido sus matrimonios? ¿cuántas cosas han sacrificado por tener “marido”? ¿qué concepto tienen del amor y de la relación de parejas? La primera vez que escuché “este consejo” se lo conté a Nerio, me miró y no paró de reír. Mientras tanto yo me hacia un rollete antes de acostarme con él a ver Dr. House por enésima vez, le decía, sabes qué significa eso, qué esas mujeres tienen una triste vida, son incapaces de mostrarse vulnerables delante de sus esposos, ellos jamás las verán de verdad, no sabrán que hay detrás del maquillaje, de las uñas postizas, del cabello siempre arreglado. ¿De quién se han enamorado entonces?... Además, el asunto de mantenerse “bonita” debe ser determinado por la insustituible satisfacción de sentirte bien contigo misma, sin obtener a cambio un premio. Me alimento sanamente porque quiero vivir muchos años y me arreglo porque quiero sentirme bien y cómoda. Créanme, si fuera por otra razón Nerio JAMAS se hubiera fijado en mí. Seguiría soltera o amarrada a una relación asfixiante e hipócrita.

2.    Los síntomas del embarazo son tan horribles, que no querrás tener más hijos: ¿en serio?, ¡Clarooo! Comprendo por qué la humanidad está tan deteriorada, ¿qué clase de madres son? No digo que sea grato andar de vomito en vomito, nauseas, desmayos, reflujo, mareos, entre otros… pero por amor a Dios, acaso pensaron que los orgasmos son eternos, tantos avances tecnológicos y cada día somos menos humanos, mas cobardes y menos dignos de procrear. Juro que escribo esto para desahogar las muchas veces que me provoca gritarles, NO ME IMPORTA LO INFELIZ QUE TU EMBARAZO TE HIZO SER. Es qué, entiéndase que para mí el embarazo es una bendición, hay otro ser vivo dentro de mí, ¿qué creían, qué iba a ser como licuar jugo de cambur? Me indigna saber que el sexo femenino cada vez se convierte mas en una cuna de insensibilidad humana y banalidades burdas, que lo que sienten (malestares) esté por encima de la maravillosa idea de brindarle vida y salud al ser que llevas dentro, y luego nos preguntamos ¿por qué estas nuevas generaciones están tan dañadas?... la pregunta debe ser, ¿qué clase de madres están gestando a las nuevas generaciones?

3.    No hagas “esto”, ni “aquello” porque puedes perder al bebé: Es terrible escuchar historias de amigas que perdieron sus bebés porque barrieron, fregaron o fueron a trabajar. En serio, no queremos escuchar esas cosas, en realidad, ¡Yo... lo lamento! y me pone sinceramente triste que alguna madre pase por esa mala experiencia, pero ¿es necesario contarlo a una mujer embarazada, por primera vez? Hay miles de miedo que pasan por la cabeza de una mujer que está feliz de estar embarazada, lo menos que quiere escuchar es que si barre o pasa coleto ya saben que pasará, o peor… te dicen cosas como “mi amiga perdió el bebé por toser, pero tranquila, tose tranquila, que no significa que te vaya a pasar a ti” ¡En serio!, sabrán, los que me conocen, que clase de mirada tengo al respecto. ¡Cállense por favor!, estén felices por la nueva vida y ya, olviden sus historias tristes y llenen el mundo de comentarios positivos, lindos y bendigan, bendigan, bendigan siempre un embarazo, eso siempre significará que hay esperanza.

4.    Ahorita estás feliz, pero deja que nazca y no te deje dormir, y que llore y no sepas por qué, sabrás lo que es bien bueno de verdad (con tono irónico): Cuando las escucho pienso, Dios baja y explícame. Supongo que los trasnochos, cansancios y situaciones de estrés por el nacimiento de un bebé es lo natural, y lo natural no mata. Es decir, por atender a mi bebé, ser humano pequeño, vulnerable, indefenso y por cierto, no pidió que lo trajera al mundo, supongo que no moriré. Tan malo no debe ser, pues estaría educando una parte de mi que es natural y que hasta ese momento no había despertado. Volvemos al principio, madres que ponen sus emociones y sentimientos por encima de las necesidades de sus hijos (el cansancio supera la maravillosa acción de alimentarlo), es decir, es más relevante el sufrimiento post parto que la grandeza de haber dado vida a un nuevo ser. Y no puedo pensar otra cosa cuando sus únicos consejos son las cosas malas de ser madre. No las he escuchado decir, es lindo cuando te miran y te tocan la nariz o intentan agarrar tus ojos, no escucho historias de la primera vez que tomo tu dedo índice y se negó a soltarlo o cuándo por primera vez dijo mamá y sonrió ante tu mirada.


Hay tantas cosas hermosas de ser madre y ustedes deciden compartir las que según, son las cosas horribles, permítanme decir que en un punto tienen razón, no tengan más hijos, líguense y no sufran más. Y dejen a las nuevas madres descubrir lo bello de esta etapa, dejen que cada quien encuentre su aprendizaje en la experiencia y sepan que tener hijos no siempre te da el crédito de aconsejar a una nueva mamá. Ya decía A. Einstein, Todo es relativo.


Ahora, las dejo. Tengo muchas cosas lindas que escribir de estar embarazada, y deseo tener muchas cosas bellas que escribir de la experiencia que será ser madre.

19 SEMANAS

| | 0 comentarios »


Tenemos 19 semanas, estamos a mitad del camino. Esta experiencia ha sido increíble, es como ver la brisa, tocar el cielo, escuchar al sol y oler el agua.  Siempre escuchas a muchas mujeres decir, -“ser mamá es lo mejor”- y sientes que es verdad, les crees  y te emociona, aunque nunca hayas tenido un hijo sabes que es así, que ser mamá debe y tiene que ser lo más grande que una mujer pueda experimentar, hasta que tu doctor te dice, -“Hily, estás embarazada”-  entonces se te para el corazón, te sudan las uñas, miras a todos lados, preguntas muchas veces -¿qué? ¿¡En serio doctor!?-. Y no porque no quieras ser mamá, no porque no te entusiasme la idea, es que ahora sí es real, o eso crees.


Y así comienza la aventura, recuerdo a mi esposo mirarme y apretar mi mano en silencio, y a mi hermana gritar y correr por el consultorio diciendo, -si, si siiiiii, lo sabía, lo sabía, siiiii-.  Mi doctor dice, -6 semanas y 4 días, escuchen su corazón-. Y solo puedo pensar en un caballo cabalgando a toda velocidad y no sé qué decir y no sé qué pensar. Vienen las palabras más lindas de parte del Dr. –Todo está bien-. Recomendaciones, exámenes prenatales, vitaminas, una tarjeta de control prenatal y una nueva fecha para ver a nuestro bebé.


Acto seguido, dudas y miedos, informar a la familia cercana, escuchar felicitaciones, a veces frases descorteses como – ¡Ay, como vas a parir, como está el país, no hay pañales no hay nada!-. Es que, deben saber los que así piensan, que nuestro bebé nos necesita a nosotros y con eso lo tiene todo, lo tendrá todo. Hay las premoniciones; será hembra, será varón, cómo lo llamarás. –Debes cuidarte- no comas esto, no comas aquello, no duermas así, no barras, no limpies, no hagas el amor… ¡jajaja! Entonces entiendes que están todas locas, es que te dicen cosas como –Te agradezco que te cuides-, como si les importara nuestro bebé más que a mamá y a papá. Sólo puedes guardar silencio y reír, cerrar los ojos y te dices, haré mi vida como siempre, seré feliz porque eso hará feliz a mi bebé y las “doctoras”, que ya no opinen por favor.




Semana 10 y 4 días. Nuestro segundo ultrasonido es impactante, ves a un bebé moviéndose de un lado a otro y te preguntas de nuevo, ¿¡es real!? Mi hermana ya no entró, nos esperó afuera, está aún muy emocionada y no para de brincar cada vez que ve a su sobrinit@.





Semana 12 y 4 días, screening combinado, exámenes de rutina, y nuevamente ver al bebé, -Todo está bien-. Qué cosas estas palabras, escucharlas es sonreír, es viviiir. Se mueve, ya vemos su columna vertebral, su estructura ósea con más claridad, sus manitos y pies, y papá, como siempre, filmando la aventura para no perdernos nada.





Semana 16 y 4 días, 4ta cita con el doctor. –Todo bien-, los resultados de los exámenes de rutina, un screening de bajo riesgo y la noticia que todos esperaban, -Es Carlota-. Es una niña. Debo decirles que cuando te dicen el sexo es como si te dijeran que tienes 3 bebés dentro de ti, o eso creo, es que sentimos como la primera vez, -Estas embarazada-, es verdad. Ese día no paramos de reír, nos tiramos en la cama y miramos el techo solo pensando, es verdad. Y ya queremos llamarla por su nombre, juntos decidimos desde hace tiempo que si era niña se llamaría “Carlota Cecilia”, y agradecemos mucho a quienes nos respetan nuestra decisión y que, aunque pueda que no les guste, comparten con alegría nuestra elección. Pero no faltan los “psicólogos”, ese nombre es feo, ese nombre es raro, ese nombre no es tierno… ¡jajaja! Le dije a mi esposo un día, -me alegra que su opinión no me importe, sino ya estaría buscando otro nombre-. Es que el ser humano nunca se conforma y proyecta sus propias necesidades en las decisiones de otros. La elección de un nombre es exclusiva de los padres y para participar en ese acto, solo debe existir un requisito, qué sea tu hijo. Ese día me acorde de un profesor, loco y arriesgado, imprudente, muy imprudente, pero me dejó grandes aprendizajes, y la elección del nombre de mi hija fue uno de ellos. Nos decía –“lo único que le dejas a tu hijo para la vida, es el nombre”- entendí, que la sociedad no debe determinar cómo llamaras a tus hijos o hijas, porque ese es tu regalo. Los que nos conocen, a papá y a mamá saben que no somos comunes, así que Carlota Cecilia es producto de ello. (Ah, y jamás iba a llamarse María Teresa, como les decíamos, fue una mentirita tierna para evadir una pregunta, que sólo compete a papá y mamá).

Semana 19, crece la barriga y sentimos sus movimientos cada día más, no me deja dormir mucho, pero si me deja descansar. No me dan antojos, me gusta comer de todo y no repugno nada, no me dieron malestares, uno que otro mareíto en el primer trimestre pero nada para hacer drama, le hablamos por las noches, creo que ya sabe cuando llega papá del trabajo porque para de moverse hasta que se acuesta en la cama. De 7 a 9 pm hace fiesta, nos la imaginamos nadando y dando vueltas. Es algo maravilloso, cada movimiento es una confirmación de vida, cada estiramiento de mi cuerpo es una entrega de amor, es Dios, es una bendición.



Seguimos contando…






MI TÍA, LA DE LOS MANGUITOS DE BOCADO.

| | 0 comentarios »
Tengo una tía que adora los maguitos de bocado, que compraba más de un kilo y si te veía por la calle te metía uno en la cartera. Tenía una habilidad para comprender lo que sentías sin que se lo dijeras y de sanarte sin medicamentos.
Es la tía de los arboles de mandarina, de las flores de girasol, de la llama violeta y la relajación. La tía de la profundidad espiritual, la tía de los buenos y viejos amigos. (la puerquita, por ejemplo)
Es la tía que nos dejó primos para todos los gustos, el tierno y respetuoso, la alegre y sociable, la inteligente y reservada, el descomplicado e inocente.
Es la tía que fue incondicional hermana, respetuosa hija, abnegada madre y tolerante esposa.
Es la tía que buscaba puntos de encuentros, que sufría en silencio, que procuraba solucionar sus problemas, sola.
Es la tía que siempre estaba bonita, es que les cuento algo, Era MUY BONITA. Apreciaba su cuerpo y lo cuidaba. Cremas para la piel, vitaminas para las uñas y el cabello, depilación con hidratación, tintes sin amoniaco (en la medida de lo posible, claro).
Es la tía de la alimentación sana, de comiditas al vapor, al horno, a la plancha, de ensaladas, de aceite de oliva y de juguitos de frutas.
Es la tía de música suave, de apreciar el silencio y de compartir alegrías en familia.
Es la tía que reía con prudencia, y que... no sé si regañaba, la verdad no la recuerdo regañando. En fin, es la tía que abrazaba, que miraba, que sobaba.
Es la tía que no guardaba rencores, es la tía que aceptaba disculpas y las cambiaba por abrazos.
Es la tía que se preocupaba por lo que otros, tal vez, aun no habían notado.
Es la tía del pavo en diciembre, de buñuelitos de yuca y del vinito en copas para el brindis.
Es la tía que imitaba a mi mamá bailando rock, y déjenme decirle, lo hacía muy bien. ¡jeje!.
Es la tía con gustos minimalistas, con clase y elegancia, de cabellos claros y de lentes oscuros, de olores suaves, la tía que amaba el color naranja.
Es la tía que tenía una hermana en el Cielo. ¡Qué suerte que mi tía Francia la volverá a ver, sabemos que ambas se extrañaban mucho!
Es la tía con obsesión por la limpieza, que salía con el pañito de cocina en el hombro sin darse cuenta, y cuando lo notaba ya estaba a la luz de la gente. ¡jeje!.
Es la tía que decoraba su casa con estilo espiritual, con colores tierra, con sabor a naturaleza, pero sobre todo con claridad y luz.
Es la tía que caminaba mucho, que sorprendía y que presentía. “Mi hijo viene por ahí” decía.
Es la tía que se acostaba en la cama de mi abuela y veían el chavo juntas. La tía que sufría las novelas de mi mamá aunque ella no las viera.
Es la tía que te peinaba, te hablaba al oído y te escuchaba paciente.
Es la tía de decisiones firmes, del Randy uno, Randy dos, Randy… ¡jeje!

Es mi tía, ¡ella, mi tía Marisol!, Ya no sé en qué momento deje de decir “Es” para decir “Era”. Hay razones de la vida que el corazón no comprende. No alcancé a despedirme físicamente de ella, y es que, la distancia medida en kilómetros a veces duele más que la propia perdida, me consuela saber que en vida le hice saber que estará en mi corazón por siempre. Mi tía Marisol para mí es todo esto, y más. Detalles que vivirán siempre en los corazones de quienes la conocimos, de quienes fuimos bendecidos por su afecto, de quienes fuimos escogidos para ser su familia, de quienes recibimos, de sus manos, muchos manguitos de bocado como muestra de cariño.

Con amor, para sus hijos Randy, Maryin, Andrea y Gean Franco.
Para su amado sobrino Alexander.
Para sus nietos, Andy, Brian, Elio y Santiago.
Para su mamá Hilda Hernández de Bandres
Para sus hermanas Xiomara, Nancy, Haydee, Angélica y María, Bandres.
Para sus hermanos, Jesús y Francisco, Bandres
Para sus cuñados, Sergio, Nelson y Aiber.
Para su cuñada Esther.
Para sus sobrinos, muchos e incontables.
Para sus entrañables amigos y amigas.


 Para todos los que hoy sentimos la perdida y los que tenemos la fuerza para seguir con ella, ahora y para siempre, en el corazón.



Hilyy.

SALVADOR DALI: Ideas que flotan entre la genialidad y la locura

| | 1 comentarios


¡Oh Salvador Dalí, de voz aceitunada!
No elogio tu imperfecto pincel adolescente
ni tu color que ronda la color de tu tiempo,pero alabo tus ansias de eterno limitado.
 
"A los tres años quería ser cocinero. A los cinco quería ser Napoleón. Mi ambición no ha hecho más que crecer y ahora es la de llegar a ser Salvador Dalí y nada más. Por otra parte, esto es muy difícil, ya que, a medida que me acerco a Salvador Dalí, él se aleja de mí"
"... Es el buen gusto y solamente el buen gusto, lo que tiene el poder de esterilizar y es siempre, el principal impedimento para la creatividad ..."
" ... Amar al dinero como yo lo hago, no es na
da mas que misticismo - El dinero es una gloria ... "
" ... Yo no uso drogas - Yo soy una droga ... "
"... Dejad que mis enemigos se devoren entre ellos ... "
" ... Los errores son casi siempre de naturaleza sagrada. Nunca traten de corregirlos - Por el contrario: racionalícenlos, entiéndalos completamente - Después de eso, les será posible sublimarlos. ... "
" ... La única cosa de lo que el mundo jamás tendrá suficiente, es la exageración ... "
" ... El termómetro del éxito no es más que la envidia de los descontentos ... "
" ... La diferencia entre los recuerdos falsos y los verdaderos, es la misma que para las joyas, son siempre las falsas las que lucen más reales, más brillantes ... "
" ... La pintura es sólo una minúscula parte de mi genialidad ... "
" ... El dibujo es la honestidad del arte - No hay posibilidad de engaño, o es bueno o es malo ... "
" ... Aquellos que no quieren imitar, no producen ... "
"... La única diferencia entre un loco y yo, es que el loco cree que no lo está, mientras yo se que lo estoy ...
" ... No deben preocuparse por ser modernos - Desafortunadamente, cualquier cosa que hagan, es lo único que no podrán evitar ..."
" ... La actividad paranoica-crítica le permite al mundo delirante pasar al plano de la realidad ... "
" ... No le teman a la perfección, ustedes jamás la alcanzarán ... "
" ... Cada mañana al despertarme, siento un placer supremo, el placer de ser Salvador Dalí ... "
" ... El primer hombre que comparó las mejillas de una muchacha con una rosa, era obviamente un poeta, el primer hombre que lo repitió, posiblemente era un idiota ... "
"... La razón por la cual algunos retratos no se parecen a la realidad, es por que algunas personas no hacen ningún esfuerzo para lucir como en sus pinturas ... "

Ya no tengo nada que extrañarte.

| | 0 comentarios »

Te comencé a extrañar en el momento en que supe que podía tomar tus labios para pronunciar mis palabras.


Te comencé a extrañar desde que me prestaste tus lentes para ver mi mundo.


Te comencé a extrañar desde que tomaste las riendas de mis pensamientos duales y los convertiste en uno sólo. Tú.


Te comencé a extrañar desde la primera vez que viajé en mis sueños a tu cama y amanecimos juntos.


Te comencé a extrañar desde la primera vez que salvamos la ilusión y volvimos a respirarnos.


Te comencé a extrañar desde que de nervios me hacías reír y con frases imponentes me hacías callar.


Te comencé a extrañar desde que dejé de decirte te quiero en vano.


Te comencé a extrañar desde que comencé a escribir tu nombre mil veces.
Te comencé a extrañar desde que tus historias las sentí mías.


Te comencé a extrañar desde que tus palabras penetraban el fondo de mis venas.


Y así fue, como desde que ya no tuve nada que extrañarte, comencé a olvidarte

¿Era una obligación seguir enamorada?

| | 0 comentarios »
Era una obligación y había jurado solemnemente que iba a cumplirla. Mi contraseña en el mail la había elegido él y yo adherí a ella desde hacía años: "amordeporvida". Entonces, cuando empecé a sentir los primeros síntomas, cerré los ojos e hice fuerza para levantar las pesas y sostenerlas, estirando bien las venas del cuello, y resistir el mayor tiempo posible. Claro que como le pasa a los levantadores de pesas...por más fuerza que uno haga, termina largándolas a la mierda. Y cagándose. Finalmente, no importa ganar o no el premio. Ya está. Uno hizo lo que pudo y ya no puede más. Puso todo lo que le dieron las fuerzas físicas, o psicológicas y después se quedó quieto, mirando como lo único que le quedaban era los brazos más estirados. Las pesas en el suelo, apenas balanceándose. Inertes.

Al principio, traté de seguir como un autómata, moviendo la cabeza y el cuerpo con un pequeñísimo delay, comandando minuciosamente cada movimiento. Si me ponía a escuchar, sentía bajito pero claro el cric cric cric de mis rodillas. Me acostumbré a vivir sonriendo como un maniquí de vidriera de antes. Ahora no sonríen. Como las modelos, pucherean. Todos pucherean. Yo puchereo. Pero no hay nadie que diga “¡qué cosita divina, que gracia!”. Al contrario, los demás te apuntan con el dedo limpio -capaz que con el único que les queda, y te acusan de socavar la base de la sociedad y dilapidar el futuro de su mayor tesoro.

Me apuro culpable a cerrar ventanas. Y no estoy haciendo nada.

Sin Maquillaje

| | 0 comentarios »


Da vergüenza llorar delante de alguien. Pedir un pañuelo, una servilleta, terminar sonándose los mocos, en el mejor de los casos, con un pedazo de papel higiénico, sorbiéndose la mitad y siendo consciente del recorrido lento de las últimas lágrimas, deslizándose por el costado de las arruguitas alrededor de los ojos, colgándose desesperadamente de las pestañas como si temieran caerse a un abismo. 

Da vergüenza cuando el cuerpo se sacude y se agita sin que uno pueda hacer nada. Ni preocuparse siquiera por el maquillaje perfecto arruinado, como una máscara de yeso blando que se lavara con la lluvia y quedarse despojada de todo lo que es para los demás, sin ninguna barrera, más desnuda que desnuda.

Sufrir por algo, pero sufrir al fin.

| | 0 comentarios »


Quiero arrastrar cada una de mis miserias hasta el lugar donde te encuentres. Presentártelas como si de joyas se tratara. Humillarme mostrándote las partes de mí más oscuras y más negras. Hacer que me odies silenciosamente primero, ruidosamente después. Sufrir por el dolor de sentirme despreciada. Soportar el dolor de sentirme amada. Sufrir por algo, pero sufrir al fin.

Y cuando ya esté bien entregada, nunca de pie, siempre a tus pies. Sólo ahí...sólo ahí... intentar seducirte desde abajo. Empeñarme desde el subsuelo de mis perversiones. Reptar hacia ti y trepar por tus piernas. Instalarme en medio de ellas, en ese lugar que sientes vibrar y crecer. Sostenerte la mirada pero saber que siento vergüenza. Que veas desfilar por mis ojos, sin saberlo, todas mis culpas y mis arrepentimientos. Que intentes descifrar este cielo encapotado. Que me perdones por algo de lo que ni siquiera tengas sospechas.

Y en ese instante mágico en el que algo se abra en mi corazón y en el tuyo. Simultáneamente. En ese momento en el que estemos tan conectados que no precisemos decirnos nada, ahí...quiero besarte. Con la misma violencia que si se tratara de una necesidad. Dejar que entres en mí...que apenas unos centímetros de tu lengua me conquisten y me invadan. Sentirme ancha y fértil como si fuera de tierra. Ser tu país conquistado. Conceder que me ocupes. Ceder. Negociar a besos. Dejar que penetre tu avanzada, que me ataquen tus vanguardias, dejarme avasallar por un pelotón de sensaciones. Placenteras, urgentes, dolorosas, turgentes...Suspirar, sollozar, quejarme, gemir, moverme, sacudirme, sacudirte, quererte, rechazarte, atraerte, disolverme muchas veces. Fundirme en tu abrazo, dejar que tu cuerpo se derrita en el mío. Ganarte. Vencerte de amor. Dominarte de la forma más vil. Pero sin derrotarte.

A veces también sueño.

| | 0 comentarios »

Es el momento de bajar las cortinas y apagar las luces... Hoy escucharé puras canciones bonitas, quiero tener un vaso de agua en el suelo junto a la cama y una ración doble de tranquilidad encapsulada. Soy de las que creen que hay que tomar el té en taza, el vino en copa y la noche en vena; desayunar tempranito para comer dos veces, abrir la ventana para dejar ver las montañas aunque haga frío, volver a llamar si no contestan al teléfono (aunque tenga que doblegar mi ego), leer las revistas de atrás hacia adelante porque es mas divertido, probarse dos pares de zapatos antes de salir de casa, pedir matrimonio de repente, mover el arroz aunque después quede revuelto, caminar rapidísimo aunque nadie me espere, decir que subiré por las escaleras y agarrar el ascensor, estrujar el pan con la mano antes de comprarlo, mirar los dulces de las pastelerías, solo mirarlos, escribir cartas importantes a papel y tinta y luego guardarlas, perder una media cada vez que lavo, no pensar antes de decir algo importante, porque si lo pienso no lo digo, ponerme rubor cuando me siento triste, decir que el agua de la playa está muy fría, dormir la siesta con la tele puesta, leer en la cama, abrir el microondas antes de que suene pi, contar cuentos de buenas noches a mi misma, tener miedo a las arañas más que fobia ya es un hábito, desesperar si no me contestan, no saber patinar sobre hielo y que me enseñen de la mano. (Con bufanda, manoplas y gorrito de lana)... entre tantas cosas que no terminaría nunca.

Cosas entre las que no puede faltar, que creo firmemente que un día por la tardecita te pararás frente a mi y me dirás - 'quiero acompañarte el resto de tu vida...' - y yo veré a ese alto y guapoo caballero le tomaré la cara violentamente y lo besaré... le diré que si, que quiero tener hijos y un perrito, que quiero que me haga el amor cuando esté feliz, triste o eufórica y cuando la distancia no nos permita conectar nuestros cuerpos... quiero que me haga el amor siempre... quiero caminar de su mano sin razón y sin rumbo, quiero que vayamos al cine y ver la película más romántica en cartelera, quiero prometerle amor eterno, quiero que nos disgustemos y reconciliarnos como si fuera siempre la primera vez, quiero recordarle que es nuestro aniversario y acompañarlo a ver ese partido que tanto me aburre, quiero verlo afuera de la tienda ayudándome con las bolsas de ropa y zapatos que de impulso me provocó comprar, quiero que me abrace por las noches cuando haga frío, quiero que invite a sus amigos y los míos a la casa y compartir más de un fin de semana hablando de lo mucho que los extrañamos... quiero que vayamos a la playa y mirarnos, sólo mirarnos con el ruido de las olas de fondo!!... Quiero que lloremos juntos, que riamos juntos.... y así juntos... subir las cortinas y encender las luces! y comenzar de nuevo.

Volver al Inicio