SALVADOR DALI: Ideas que flotan entre la genialidad y la locura

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¡Oh Salvador Dalí, de voz aceitunada!
No elogio tu imperfecto pincel adolescente
ni tu color que ronda la color de tu tiempo,pero alabo tus ansias de eterno limitado.
 
"A los tres años quería ser cocinero. A los cinco quería ser Napoleón. Mi ambición no ha hecho más que crecer y ahora es la de llegar a ser Salvador Dalí y nada más. Por otra parte, esto es muy difícil, ya que, a medida que me acerco a Salvador Dalí, él se aleja de mí"
"... Es el buen gusto y solamente el buen gusto, lo que tiene el poder de esterilizar y es siempre, el principal impedimento para la creatividad ..."
" ... Amar al dinero como yo lo hago, no es na
da mas que misticismo - El dinero es una gloria ... "
" ... Yo no uso drogas - Yo soy una droga ... "
"... Dejad que mis enemigos se devoren entre ellos ... "
" ... Los errores son casi siempre de naturaleza sagrada. Nunca traten de corregirlos - Por el contrario: racionalícenlos, entiéndalos completamente - Después de eso, les será posible sublimarlos. ... "
" ... La única cosa de lo que el mundo jamás tendrá suficiente, es la exageración ... "
" ... El termómetro del éxito no es más que la envidia de los descontentos ... "
" ... La diferencia entre los recuerdos falsos y los verdaderos, es la misma que para las joyas, son siempre las falsas las que lucen más reales, más brillantes ... "
" ... La pintura es sólo una minúscula parte de mi genialidad ... "
" ... El dibujo es la honestidad del arte - No hay posibilidad de engaño, o es bueno o es malo ... "
" ... Aquellos que no quieren imitar, no producen ... "
"... La única diferencia entre un loco y yo, es que el loco cree que no lo está, mientras yo se que lo estoy ...
" ... No deben preocuparse por ser modernos - Desafortunadamente, cualquier cosa que hagan, es lo único que no podrán evitar ..."
" ... La actividad paranoica-crítica le permite al mundo delirante pasar al plano de la realidad ... "
" ... No le teman a la perfección, ustedes jamás la alcanzarán ... "
" ... Cada mañana al despertarme, siento un placer supremo, el placer de ser Salvador Dalí ... "
" ... El primer hombre que comparó las mejillas de una muchacha con una rosa, era obviamente un poeta, el primer hombre que lo repitió, posiblemente era un idiota ... "
"... La razón por la cual algunos retratos no se parecen a la realidad, es por que algunas personas no hacen ningún esfuerzo para lucir como en sus pinturas ... "

Ya no tengo nada que extrañarte.

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Te comencé a extrañar en el momento en que supe que podía tomar tus labios para pronunciar mis palabras.


Te comencé a extrañar desde que me prestaste tus lentes para ver mi mundo.


Te comencé a extrañar desde que tomaste las riendas de mis pensamientos duales y los convertiste en uno sólo. Tú.


Te comencé a extrañar desde la primera vez que viajé en mis sueños a tu cama y amanecimos juntos.


Te comencé a extrañar desde la primera vez que salvamos la ilusión y volvimos a respirarnos.


Te comencé a extrañar desde que de nervios me hacías reír y con frases imponentes me hacías callar.


Te comencé a extrañar desde que dejé de decirte te quiero en vano.


Te comencé a extrañar desde que comencé a escribir tu nombre mil veces.
Te comencé a extrañar desde que tus historias las sentí mías.


Te comencé a extrañar desde que tus palabras penetraban el fondo de mis venas.


Y así fue, como desde que ya no tuve nada que extrañarte, comencé a olvidarte

¿Era una obligación seguir enamorada?

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Era una obligación y había jurado solemnemente que iba a cumplirla. Mi contraseña en el mail la había elegido él y yo adherí a ella desde hacía años: "amordeporvida". Entonces, cuando empecé a sentir los primeros síntomas, cerré los ojos e hice fuerza para levantar las pesas y sostenerlas, estirando bien las venas del cuello, y resistir el mayor tiempo posible. Claro que como le pasa a los levantadores de pesas...por más fuerza que uno haga, termina largándolas a la mierda. Y cagándose. Finalmente, no importa ganar o no el premio. Ya está. Uno hizo lo que pudo y ya no puede más. Puso todo lo que le dieron las fuerzas físicas, o psicológicas y después se quedó quieto, mirando como lo único que le quedaban era los brazos más estirados. Las pesas en el suelo, apenas balanceándose. Inertes.

Al principio, traté de seguir como un autómata, moviendo la cabeza y el cuerpo con un pequeñísimo delay, comandando minuciosamente cada movimiento. Si me ponía a escuchar, sentía bajito pero claro el cric cric cric de mis rodillas. Me acostumbré a vivir sonriendo como un maniquí de vidriera de antes. Ahora no sonríen. Como las modelos, pucherean. Todos pucherean. Yo puchereo. Pero no hay nadie que diga “¡qué cosita divina, que gracia!”. Al contrario, los demás te apuntan con el dedo limpio -capaz que con el único que les queda, y te acusan de socavar la base de la sociedad y dilapidar el futuro de su mayor tesoro.

Me apuro culpable a cerrar ventanas. Y no estoy haciendo nada.

Sin Maquillaje

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Da vergüenza llorar delante de alguien. Pedir un pañuelo, una servilleta, terminar sonándose los mocos, en el mejor de los casos, con un pedazo de papel higiénico, sorbiéndose la mitad y siendo consciente del recorrido lento de las últimas lágrimas, deslizándose por el costado de las arruguitas alrededor de los ojos, colgándose desesperadamente de las pestañas como si temieran caerse a un abismo. 

Da vergüenza cuando el cuerpo se sacude y se agita sin que uno pueda hacer nada. Ni preocuparse siquiera por el maquillaje perfecto arruinado, como una máscara de yeso blando que se lavara con la lluvia y quedarse despojada de todo lo que es para los demás, sin ninguna barrera, más desnuda que desnuda.

Sufrir por algo, pero sufrir al fin.

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Quiero arrastrar cada una de mis miserias hasta el lugar donde te encuentres. Presentártelas como si de joyas se tratara. Humillarme mostrándote las partes de mí más oscuras y más negras. Hacer que me odies silenciosamente primero, ruidosamente después. Sufrir por el dolor de sentirme despreciada. Soportar el dolor de sentirme amada. Sufrir por algo, pero sufrir al fin.

Y cuando ya esté bien entregada, nunca de pie, siempre a tus pies. Sólo ahí...sólo ahí... intentar seducirte desde abajo. Empeñarme desde el subsuelo de mis perversiones. Reptar hacia ti y trepar por tus piernas. Instalarme en medio de ellas, en ese lugar que sientes vibrar y crecer. Sostenerte la mirada pero saber que siento vergüenza. Que veas desfilar por mis ojos, sin saberlo, todas mis culpas y mis arrepentimientos. Que intentes descifrar este cielo encapotado. Que me perdones por algo de lo que ni siquiera tengas sospechas.

Y en ese instante mágico en el que algo se abra en mi corazón y en el tuyo. Simultáneamente. En ese momento en el que estemos tan conectados que no precisemos decirnos nada, ahí...quiero besarte. Con la misma violencia que si se tratara de una necesidad. Dejar que entres en mí...que apenas unos centímetros de tu lengua me conquisten y me invadan. Sentirme ancha y fértil como si fuera de tierra. Ser tu país conquistado. Conceder que me ocupes. Ceder. Negociar a besos. Dejar que penetre tu avanzada, que me ataquen tus vanguardias, dejarme avasallar por un pelotón de sensaciones. Placenteras, urgentes, dolorosas, turgentes...Suspirar, sollozar, quejarme, gemir, moverme, sacudirme, sacudirte, quererte, rechazarte, atraerte, disolverme muchas veces. Fundirme en tu abrazo, dejar que tu cuerpo se derrita en el mío. Ganarte. Vencerte de amor. Dominarte de la forma más vil. Pero sin derrotarte.

A veces también sueño.

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Es el momento de bajar las cortinas y apagar las luces... Hoy escucharé puras canciones bonitas, quiero tener un vaso de agua en el suelo junto a la cama y una ración doble de tranquilidad encapsulada. Soy de las que creen que hay que tomar el té en taza, el vino en copa y la noche en vena; desayunar tempranito para comer dos veces, abrir la ventana para dejar ver las montañas aunque haga frío, volver a llamar si no contestan al teléfono (aunque tenga que doblegar mi ego), leer las revistas de atrás hacia adelante porque es mas divertido, probarse dos pares de zapatos antes de salir de casa, pedir matrimonio de repente, mover el arroz aunque después quede revuelto, caminar rapidísimo aunque nadie me espere, decir que subiré por las escaleras y agarrar el ascensor, estrujar el pan con la mano antes de comprarlo, mirar los dulces de las pastelerías, solo mirarlos, escribir cartas importantes a papel y tinta y luego guardarlas, perder una media cada vez que lavo, no pensar antes de decir algo importante, porque si lo pienso no lo digo, ponerme rubor cuando me siento triste, decir que el agua de la playa está muy fría, dormir la siesta con la tele puesta, leer en la cama, abrir el microondas antes de que suene pi, contar cuentos de buenas noches a mi misma, tener miedo a las arañas más que fobia ya es un hábito, desesperar si no me contestan, no saber patinar sobre hielo y que me enseñen de la mano. (Con bufanda, manoplas y gorrito de lana)... entre tantas cosas que no terminaría nunca.

Cosas entre las que no puede faltar, que creo firmemente que un día por la tardecita te pararás frente a mi y me dirás - 'quiero acompañarte el resto de tu vida...' - y yo veré a ese alto y guapoo caballero le tomaré la cara violentamente y lo besaré... le diré que si, que quiero tener hijos y un perrito, que quiero que me haga el amor cuando esté feliz, triste o eufórica y cuando la distancia no nos permita conectar nuestros cuerpos... quiero que me haga el amor siempre... quiero caminar de su mano sin razón y sin rumbo, quiero que vayamos al cine y ver la película más romántica en cartelera, quiero prometerle amor eterno, quiero que nos disgustemos y reconciliarnos como si fuera siempre la primera vez, quiero recordarle que es nuestro aniversario y acompañarlo a ver ese partido que tanto me aburre, quiero verlo afuera de la tienda ayudándome con las bolsas de ropa y zapatos que de impulso me provocó comprar, quiero que me abrace por las noches cuando haga frío, quiero que invite a sus amigos y los míos a la casa y compartir más de un fin de semana hablando de lo mucho que los extrañamos... quiero que vayamos a la playa y mirarnos, sólo mirarnos con el ruido de las olas de fondo!!... Quiero que lloremos juntos, que riamos juntos.... y así juntos... subir las cortinas y encender las luces! y comenzar de nuevo.

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